Me gusta el contrapunto
que a mis costillas le marca tu pecho.
Me gusta tu ropa en el piso,
me gustan las charlas
que interrumpes con besos.
Me gusta el chaleco antifracaso
que me das cuando me pongo tus abrazos.
Me gusta más mi nombre en tu boca,
me gusta tu piel, su perfume que toca.
Me gusta olvidarte, encontrarte de nuevo,
hallarme en tu risa, perderme de miedo.
Me gustan las curvas de tu oído,
el andar de tu pelo.
Me gustas como a Neruda,
cuando callas, o lejos.
Me gustas de cerca, o el sabor del reflejo
que te ve maquillarte frente a los espejos.
Me gusta gustarte en mis momentos malos,
que cuando llegan los buenos,
siempre es a tu lado.
Me gusta encontrarle a la vida otra rima,
porque me gustas debajo,
y me encantas encima.
Me gustan tus pasos besando adoquines,
me gustan tus labios, tus ojos sin rimel.
Me gustan las calles que tu caminas,
me gustan tus piernas, que simulan vías.
Me gusta el concierto que das cuando duermes,
me gustan tus manos, tus comisuras,
me gusta saber que sonríes a oscuras.
Me gustan los puentes que tienes por cejas,
me gustan tus uñas golpeando la mesa.
Me gusta la frase que dices al irte:
"volveré temprano, no te quedes triste".
Me gusta, ¡ay! cuánto me gusta,
que me pintes soles en días de lluvia,
que me desates nudos usando los dedos,
que me alegres la vida con medio "te quiero".